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Relaciones españolas con los históricos de la quimioterapia PDF Imprimir E-mail

 

Si salvamos el histórico caso de la chinchona (quina) antipalúdica y algún caso aislado relacionado con vacunas, como la anticolérica (Ferrán), antileptospirósica (Pumarola y Covaleda) o antitifus (Clavero y Peréz Gallardo), no hemos tenido ningún protagonismo directo en las primeras etapas de las antiinfecciosas. En los momentos clave, no corrían buenos tiempos para la investigación española.


En la primera época con numerosos investigadores, entre los que emerge Ehrlich, en España no solo no hay industria farmacéutica ni de productos químicos como en Alemania, es que no hay ni siquiera industria; por el contrario hay epidemias, pobreza, incultura e incomprensión, donde solo algún científico, como Cajal, brilla con luz propia. Algo parecido ocurrió en una posterior etapa con el desarrollo de las sulfamidas y la penicilina que aproximadamente coinciden con nuestra guerra y posguerra respectivamente.

 

El aislamiento crónico de España se repercutía negativamente en el terreno científico en general y en el de la microbiología y quimioterapia en particular. Por ello adquieren mas relevancia los esporádicos contactos que algunos españoles tuvieron con personajes insignes. Tenemos referencias de algunos de ellos, como la estancia de ampliación de estudios de Maestre de San Juan con Klebs en torno a 1868. También hay constancia de la correspondencia y/o conversaciones que, con motivo de congresos, no sabemos con qué intensidad, se mantenían con algunos personajes como Ferrán y Cajal con Pasteur y Koch; era frecuente que se incluyeran en la memoria justificativas de gastos por las bolsas de viaje concedidas por instituciones públicas: Es el caso de Cortezo en 1903 con Roux en París o Pulido con Calmette en 1911. Destacan las bolsas concedidas por la Junta de Ampliación de Estudios, presidida por Cajal a Salvat, Tello, Murillo, Palacios etc. que hacen visitas a científicos de la talla de Pasteur, Roux y Koch.

 

Pero las relaciones más importantes en relación con la quimioterapia de la época la protagonizó Castro Pascual que preparó en 1903 una ponencia sobre valoración terapéutica de los sueros antitóxicos para la comisión formada por Roux, Ehrlich y Llorente (el español del Instituto Microbiológico de Seroterapia y Antirrábico). En 1906-1907 Castro Pascual fue pensionado para trabajar junto a Roux, Metchnikoff, Borrel, Flexner y otros.

 

Tuvo gran repercusión práctica en España la corta estancia que hiciera Sainz de Aja en Alemania junto a los doctores Azua y Gil Casares en el laboratorio de Ehrlich en 1910.A la vuelta, ensayan el 606 que les ha facilitado Ehrlich, en enfermos sifilíticos de los hospitales militares y de San Juan de Dios gracias al apoyo administrativo y económico del Dr. Bondelac de Pariente por mediación del influyente político Dr. Pulido. Con ellos se introduce el salvarsán en España y se abrió la vía para el neosalvarsán.
El gobierno al año siguiente concede a propuesta de D. Amós Salvador la Gran Cruz de Alfonso XII al sabio Paul Ehrlich por ser el precursor de la lucha antiinfecciosa.

 

El propio Marañón, al que inicialmente le asignaron el área de infecciosas del Hospital de San Carlos fue un entusiasta participante de las primeras administraciones parenterales del salvarsán en España a sus enfermos sifilíticos. De hecho su primer libro versó sobre Quimioterapia. (“Quemoterapia Moderna según Ehrlich”)

 

España atrae algunos famosos quimioterapeutas. A principios del siglo XX, no ha llegado la moda del turismo y España no ofrece ningún atractivo a científicos europeos. Es dudoso que Ehrlich acudiera al XIV congreso internacional de medicina celebrado en Madrid en 1903, aunque formaba parte del comité de valoración de sueros junto con Roux y Llorente, (este último del laboratorio de sueroterapia y patrocinador del grupo de trabajo) como tampoco consta que acudiera a recibir la Gran Cruz de Alfonso XII. Así mismo, es posible que algún personaje ligado a la quimioterapia acudiera a algún congreso celebrado en España como era costumbre y así sucedió en el Primer Congreso Nacional de Medicina al que acudió Madame Curie como invitada especial. De todas formas, yo al menos, no he encontrado ninguna referencia hasta la curiosa visita de Florey.
Jubilado Cajal, continúa coordinando actividades de la Junta para la Ampliación de Estudios que incluye el Instituto de Biología (I. Cajal). La fama le sigue acompañando y son muchos los investigadores que todavía vienen a trabajar con Cajal aunque éste delega en su colaborador Fernando de Castro el papel de anfitrión entre 1924 y 1932. Entre la lista de los investigadores de todo el mundo aparece un joven que tendría relevancia futura, Howard W. Florey, 20 años mas tarde Premio Nobel de Medicina y principal artífice del descubrimiento de la penicilina. Tendría ocasión de devolver el favor a España acogiendo en su laboratorio durante una temporada al Prof. Gastón de Iriarte.

 

Un científico español, cuyo nombre desconocemos, medió con el Servicio de Inteligencia inglés, entregando en 1942 al científico francés Pénau que se encontraba en Madrid, un ejemplar de la revista Bristish Medical Journal impregnado de Penicillium para que los franceses pudieran producir penicilina, aunque no lograron un rendimiento satisfactorio.
Es de destacar la experiencia del Prof. Gaston de Iriarte. En 1946 hace una estancia con una beca del ministerio de Asuntos Exteriores en el equipo de Oxford, con Florey y Chain. Siendo ya catedrático, recibió en su laboratorio la visita de Waskman, descubridor entre otros, de la estreptomicina.

 

Un personaje clave en la antibioterapia española fue Antonio Gallego. Fisiólogo, tras hacer una estancia con Lorente de No, discípulo de Cajal en el Instituto Rokefeller de Nueva York, volvió a Madrid y en 1948 inició una colaboración con la empresa Química Comercial y Farmacéutica en la que su hermano José Luis era directivo. Gallego sería el primer director técnico de CEPA (Compañía Española de Penicilina y Antibióticos). Rapidamente CEPA estableció convenios de colaboración con Merck en cuyo ámbito de influencia trabajaba Selman Waksman, premio Nobel. Gallego abrió el camino al equipo investigador de CEPA para las colaboraciones con Woodruff, principal apoyo de Waksman, Stapley, Hendlin, Miller y otros. Con todos ellos firmaron los trabajos mas importantes publicados por el equipo investigador de CEPA compuesto por D. Justo Martínez Mata (médico microbiólogo y farmacéutico) Sebastián Hernández, Ángel Moreno, Tomás Cubillo y sobre todo Sagrario Mochales que participó en todos los proyectos importantes.

 

Pero lo que resultó apoteósico fue el viaje a España de Fleming a finales de mayo de 1948 invitado por Bustinza (Madrid) y Trias (Barcelona). En pocos países como España se consideró a la penicilina como una droga milagrosa y a Fleming como un héroe. André Maurois describe el viaje con todo lujo de detalles. En pocos días se agolparon Doctorados Honoris-causa, títulos académicos, condecoraciones, recepciones, regalos; todo en loor de multitud tanto en Barcelona, como en Madrid, Sevilla, Toledo, Córdoba, Jerez y Madrid de vuelta. Es difícil que nadie haya podido recibir mas agasajos y honores en poco mas de quince días (27 mayo a 14 de junio). Recibió los regalos mas insospechados de personas salvadas por la penicilina, sombreros, zapatos, trajes, gafas, flores.... muchas flores y por doquier firmando autógrafos y pronunciando discursos que un interprete iba traduciendo. Tuvo entrevistas con multitud de políticos, artistas, médicos. Merece la pena recoger fragmentos de su diario. Lo dice todo.


“Barcelona, 27 mayo 1948.-En el mercado de flores, reconocido. Muchos aplausos. Las floristas nos regalan rosas y claveles... En el Ayuntamiento, para ver la procesión del Santo Sacramento. Aclamaciones y vítores. Muy embarazoso. Después, aclamado a todo lo largo del camino hasta el hotel. Impresión de ser Winston o la princesa Elizabeth. En nuestra habitación enormes coronas de flores.... Cónsul general dice que está muy contento con mi visita; esto servirá mucho para mejorar las relaciones. Me parece que desempeño más un papel de embajador que de conferenciante médico... Vizconde de Güell, mecenas (se parece a Eduardo VII). 29 de mayo.- Entrevista para un gran periódico. A las 11, salida a Montserrat.... Comida servida por monjes silenciosos, excepto una voz que cantaba algo en latín. Prior me presenta a un anciano monje curado con penicilina (de septicemia)... Sherry, café, benedictino. Este benedictino, hecho en el convento difiere ligeramente de lo corriente. Yo llevaba en mi bolsillo un cultivo de penicillium, montado en medallón. Se lo di al prior. Se mostró contento y lo colocó en el tesoro del convento... Comida en un restaurante. El dueño se niega a cobrar. Aquí, en España, parece como si yo fuera un héroe. 30 de mayo.- Corrida de toros, fotografiado con los toreros. Al sentarme recibo ovación de todo el público de la plaza. Histeria colectiva. Acostado a las 3 de la mañana.....
Sevilla.- Recepción por el alcalde. Un enjambre de hermosas muchachas danza bailes andaluces, con mucha gracia. Curiosos cantos roncos, de tipo oriental. Elegido presidente honorario de la Sociedad Médica de Sevilla. De etiqueta a las 11,30 de la mañana para la ceremonia en la Academia. Multitud. God save the King. Discurso del presidente. Medalla de oro. Después se lee, en español, mi conferencia sobre la historia de la penicilina. Esto dura tres cuartos de hora y yo me duermo (o casi)....
Toledo.- Greco, Goya..... En automóvil a la casa de Marañón. Visita sobre Toledo. Espléndida casa y encantadora familia. Almuerzo al aire libre. Muy agradable. Regalos del día: un cortapapeles (hoja de oro de Toledo), una muñeca; un enorme cigarro; libros, entre ellos los poemas de Scott....”

 

Creo que es fácil demostrar el entusiasmo español por Fleming. Baste señalar la denominación con su nombre de una de las calles más importantes de Madrid y su busto de bronce de la plaza de las Ventas.

En el último tercio del siglo XX las cosas cambian sustancialmente. El dominio en la quimioterapia es de equipos más que de personas. España se hace más atractiva para los extranjeros y los españoles escalan rápidamente niveles de reconocimiento internacional. Numerosos Microbiólogos y Farmacólogos españoles trabajan en proyectos conjuntos con primeras figuras de la Quimioterapia Internacional. Casi siempre la Industria Farmacéutica esta detrás.

 

 

 

J. Prieto Prieto.